Caracas, Venezuela -

¡Calle y voto, voto y calle!

Angel Lugo

Secretario Político en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Acción Democrática

 

En la centro izquierda, y más específicamente en la socialdemocracia,  se consideran tres instrumentos de lucha: la protesta, la huelga y el voto. Para un partido como Acción Democrática esto está claro, aunque una vez cometió el error de retirar a sus candidatos en una elección a la Asamblea Nacional. Aquellos que están a favor de la abstención, influidos por los formadores de opinión y jefes de partidos tienen varios argumentos que tienden a concluir en una traición o innecesidad del mismo :Que el voto como objeto de negociación con el gobierno con el fin de desactivar la calle, que con un CNE tramposo no se gana elección; que la  elección legitima al régimen dictatorial, que si se gana no le entregara el poder, que la  lucha es para salga maduro no para ganar regionales, que significa darle la espalda a quienes entregaron su vida en las protestas  y a la juventud y que es  contrario a la consulta del 16 J.

 

Lo que no piensan los abstencionistas es que la abstención le interesa solo al gobierno, es la única posibilidad de ganar con poca votación, el régimen lo sabe y por eso aplica la estrategia de divide y vencerás favoreciendo que no haya acuerdos entre las fuerzas democráticas de la sociedad a través de rumores, induciendo el miedo como factores que generen desconfianza y desesperanza, para que la gente diga ¡para que votar!

 

Cierto es que el régimen trata de legitimar a la ilegal e ilegítima ANC bien por vía de acuerdos, bien por vía de imposición, y no ha tenido éxito, pero induce también desconfianza y desesperanza en el votante y nuevamente ¡para que votar!.

 

Una buena jugada de la MUD es dejar para luego de las elecciones “ los encuentros exploratorios” con el régimen.

 

Entonces ¿por qué votar?

 

Hay  más argumentos para votar que son más sólidos para lo contrario: el voto es un instrumento de lucha porque a través de él enfrentamos al poder del régimen, le demostramos que estamos allí, porque tiene efectos en la moral de sus integrantes y quienes le apoyan. Votar es entonces una forma de protesta porque los candidatos, partidos y la gente están en la calle haciendo campaña, no por un candidato en específico sino como una fuerza que está en contra del régimen. Votar es movilizarse, abstenerse es desmovilizarse El voto entonces significa tomar la calle, es protesta y es lucha.

 

En el plano internacional hay grandes avances, muchos países desconocieron a la ANC y reconocieron a la AN, además de reconocer la situación venezolana. La acción de la AN impactó en los estados extranjeros, las protestas impactaron en la sociedades que le piden a esos estados en forma de opinión pública. La respuesta va desde acciones diplomáticas hasta sanciones a los cabezas del régimen, solicitando los cuatro puntos que son las exigencias de la oposición. Así que la muerta de los jóvenes y no jóvenes no ha sido en vano sino por contrario impulsa a seguir en la lucha. ¿Qué pasaría con el apoyo de los gobiernos y de las sociedades de esos países si no votamos?

 

Si somos la mayoría, ¿por qué dejar que ellos tomen las gobernaciones? Si no votamos ellos harán el proceso con o sin trampa inflando los resultados y tendremos todas las gobernaciones roja rojita y será más difícil seguir la larga lucha. Para que nos hagan trampa es obvio que  tenemos que votar, y para que no nos las hagan tenemos que hacer dos cosas, que el nivel de votación sea tan alto que sea inviable y el control en el proceso de votación. En lo segundo están trabajando los partidos, pero en lo primero encontramos la barrera de los abstencionistas.

 

El último argumento es apelar a la democracia, se está en el derecho a abstenerse, pero quienes apelan a este argumento son los mismos que dicen que no hay democracia y enfrentamos una dictadura. La verdad es que votar es un derecho, pero en las actuales circunstancias es un deber moral. Inmoral es dejar que ellos tomen algo que el pueblo tiene la oportunidad de no darles.

 

Cuando decimos calle y voto estamos diciendo que es una forma y un instrumento de lucha y cuando decimos voto y calle estamos hablando de la protestas y el deber moral que tenemos todos los venezolanos democráticos de asistir a votar, de defender el voto antes, durante y después del día de la votación, las regionales no son un fin, es una etapa en la lucha por el cambio hacia la democracia.

Por eso ¡calle y voto, voto y calle!

 

 

 

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