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Antonieta Mendoza: “Leopoldo no va a claudicar, así lo vuelvan a encerrar”

La última vez que este diario conversó con Antonieta Mendoza de López, madre del líder opositor venezolano Leopoldo López, habían pasado horas desde que se difundiera el rumor de que su hijo había sido trasladado a un hospital militar sin signos vitales.

Hoy, dos meses después, Antonieta tiene la tranquilidad de saber que desde el sábado su hijo duerme en casa luego de que dictaran el cambio de su régimen penitenciario de cárcel a prisión domiciliaria. 

— ¿Cómo describiría los sentimientos que tiene en estos momentos?
No te puedo decir que estoy feliz porque quedan 431 presos políticos, pero que a Leopoldo le hayan cambiado de sitio de reclusión es una tranquilidad muy grande.

— ¿Dónde estaba cuando le dieron la noticia?
En Caracas. Había llegado dos días antes de visitar a mi esposo que, como sabes, está exiliado en España. 

— Lilian Tintori le preparó una sorpresa a su esposo para anunciarle la noticia. ¿Cómo se lo comunicaron a usted? 
Así es, a él le hicieron una sorpresa. A mí me llamaron a las 3 de la mañana del sábado, cuando recién llegó a su casa. 

— ¿Cómo han sido estas primeras horas?
Muy especiales. Ver a Leopoldo abrazar a sus hijos y a su mujer, pero ya no en una celda oscura de dos metros por dos metros sino en la tranquilidad de su casa, ha sido una de las grandes satisfacciones. Es difícil de definir después de tantos meses, tantas agresiones, tantas violaciones de sus derechos.

— ¿Cuánto cambia el panorama con la prisión domiciliaria? 
Lo que cambia es que ya no está más en una prisión militar donde recibía torturas psicológicas las 24 horas del día. Pero él sigue preso, debería tener libertad plena porque es inocente. Puede recibir algunas visitas, pero no puede interactuar directamente con los medios. 

— Se habló mucho de la salud de Leopoldo. ¿Algún médico lo ha revisado? 
Estamos en ese proceso. Leopoldo llevaba tres años sin que su doctor lo revisara, incluso estuvo en huelga de hambre por un mes. En los últimos 30 días tuvo un aislamiento muy severo, le pasaron una comida que yo creo que no estaba en buenas condiciones, fue una arepa concretamente. Se intoxicó, tuvo dolores estomacales y también tiene serios problemas de visión.

— ¿Cómo se manejan las visitas ahora?
En estas primeras 48 horas ha pasado mucho tiempo con sus niños. Para ellos tener a su papá en casa es un regalo que no se imaginaban, están pegados todo el día. Después se ha podido reunir con sus compañeros de Voluntad Popular y ha recibido algunas visitas familiares. 

— Leopoldo no puede hablar con los medios. ¿Hay algún mensaje que nos quiera transmitir a través de usted? 
“No estoy dispuesto a claudicar en mi lucha”, esas fueron sus primeras palabras. Está en el mensaje que leyó Fredy Guevara el sábado: “No voy a claudicar en mi lucha, si eso representa la posibilidad de que me vuelvan a encerrar en Ramo Verde, pues asumiría ese riesgo”. Leopoldo sigue en pie de lucha, sigue luchando por Venezuela, sigue creyendo en la protesta pacífica, en la calle y en que la presión popular llevará al pueblo a esa transición democrática que se necesita.

— Lilian Tintori aclaró que la decisión había sido unilateral por parte del Gobierno. ¿Maduro cedió? 
Creo que la presión de la calle en estos 100 días de resistencia y la presión internacional han pedido la liberación de los presos políticos. En un proceso democrático no puede haber un preso político. 

—¿No teme que el Gobierno use la figura de su hijo para apaciguar las protestas en su contra? 
No sé qué piensa el régimen pero desde que Leopoldo salió de Ramo Verde dio mensajes muy claros llamando a que los venezolanos continúen en las calles, llamando a las elecciones generales. El domingo tenemos un plebiscito y Leopoldo está activo desde su casa, como siempre lo ha hecho. 

— ¿Siente que la liberación está más cerca?
Creo que no solo la de Leopoldo, siento que es un paso más cerca de la libertad plena de todos los presos políticos.

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